Escrito por EDILSA GONZALEZ el 28 de septiembre de 2026
PESCADORES DE SANTA CLARA AFECTADOS POR CAMBI0 CLIMÁTICO
Aproximadamente 8 meses llevan los pescadores de la playa Santa Clara, en el corregimiento de Río Hato, distrito de Antón afectados por el Fenómeno del Niño en sus faenas diarias, esto debido al calentamiento de las aguas del Océano Pacífico, que ha hecho que los peces cada día están más escasos.
Según los pescadores, ya no se encuentran los cardúmenes de peces como lo hacían antes y ahora cada vez deben ir más lejos para intentar lograr la pesca, pero muchas veces regresan los botes vacíos y los costos de combustible son cada vez más altos, lo que los mantiene una crisis económica.
Luisana Rosales, Presidente de la Asociación de Pescadores de Santa Clara. Dijo llevan meses enfrentando la situación que los ha obligado a buscar otras alternativas para poder llevar sustento a sus familias.

Indicó que el subsidio de combustible que estaba dando el gobierno apenas les alcanza para un día de pesca ya que cada viaje que salen deben invertir por lo menos unos 80 a 90 dólares en combustible solamente amén de otros gastos como el mantenimiento de los botes, motor, pago a los ayudantes, entre otros temas que deben asumir por lo que ya no es rentable la actividad.
Detalló que solo en la Asociación hay unas 37 familias que dependen de la actividad sin contar con otros pescadores que no están dentro de la asociación que es prácticamente toda la población de Santa Clara, por lo que solicitan mayor apoyo sobre el tema.

Indicó que entienden que se trata de un fenómeno natural, pero ellos dependen de la pesca y ahora están teniendo que adaptarse como otras poblaciones a ir mar adentro, pero no más de una milla porque sus redes están permitidas en el rango que les indican las autoridades.
El fenómeno de El Niño afecta de manera directa a la pesca artesanal al calentar las aguas del océano Pacífico y alterar la cadena alimentaria marina, lo que reduce drásticamente las capturas cerca de la costa, el incremento de la temperatura superficial del mar debilita el afloramiento de nutrientes fríos, provocando que especies como peces e invertebrados se alejen de la costa o naden hacia aguas más profundas y frías.