Escrito por DARIO FERNANDEZ el 15 de octubre de 2026
RIESGO DE OTRO TERREMOTO DE GRAN MAGNITUD DISMINUYE, PERO CONTINÚAN LAS RÉPLICAS
La probabilidad de que ocurra otro terremoto de magnitud similar al registrado el viernes 9 de octubre disminuyó a menos del 1 %, mientras que las réplicas podrían continuar en la región e incluso alcanzar magnitudes de 5 y 6, advirtió Arquímedes Arkin Tapia Espinoza, jefe de la Red de Sismología del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
El especialista explicó que, durante los primeros días posteriores al movimiento telúrico, las estimaciones situaban entre un 5 % y un 7 % la probabilidad de que ocurriera otro terremoto de magnitud similar. Sin embargo, con el transcurso de los días, ese riesgo ha disminuido considerablemente, aunque esto no significa que la actividad sísmica haya terminado.
El terremoto, registrado a las 12:56 del mediodía y con una magnitud de 7,5, generó distintos niveles de intensidad según la distancia respecto al epicentro. En la región de Azuero se estimaron intensidades de entre 9 y 10, asociadas con daños severos y colapsos; en Penonomé, los valores se situaron entre 7 y 8, mientras que en la ciudad de Panamá estuvieron entre 5 y 6.

Tapia Espinoza indicó que estas diferencias responden a la atenuación de la energía sísmica a medida que aumenta la distancia respecto al área epicentral, lo que explica por qué el movimiento se sintió con mayor fuerza en unas regiones que en otras.
Ante este escenario, el Instituto de Geociencias se prepara para instalar ocho estaciones sismológicas adicionales en las zonas más afectadas, con el objetivo de mejorar la cobertura instrumental y obtener información más completa sobre las réplicas y el comportamiento de la actividad sísmica.
Los equipos serán distribuidos principalmente en la región de Azuero, incluida la provincia de Los Santos, además de sectores de Veraguas, como Soná y el sur de Mariato, para fortalecer el registro de los movimientos telúricos y aportar información útil para las autoridades encargadas de tomar decisiones.
El especialista también destacó la necesidad de reforzar la preparación de la población ante los sismos, mediante programas de educación en escuelas, colegios y universidades, así como la práctica de procedimientos de evacuación y medidas de autoprotección.
Recomendó que las familias dispongan de agua potable, alimentos enlatados, linternas y equipos básicos de seguridad. También señaló la importancia de considerar las condiciones climáticas, debido a que las lluvias registradas en Azuero han complicado la situación de algunas familias afectadas por el terremoto.
En cuanto a las construcciones, Tapia Espinoza planteó la necesidad de revisar la calidad de las viviendas unifamiliares y promover la participación de ingenieros, arquitectos y autoridades municipales para garantizar que las nuevas edificaciones cumplan con los requisitos básicos de seguridad estructural frente a los movimientos sísmicos.
El jefe de la Red de Sismología sostuvo que la emergencia deja importantes lecciones tanto para la comunidad científica como para las autoridades y la ciudadanía, especialmente en materia de prevención, preparación y respuesta ante futuros eventos naturales.