Unas 30 hectáreas de cebollas y otros cultivos de temporada fueron afectados por la repentina creciente del Río Grande registrada el pasado 6 de febrero y que recorrió una amplia zona de cultivos en el área de Río Grande, Natá y El Caño, afectado a una veintena de pequeños productores que vieron perdida su inversión.
Tras el siniestro, funcionarios del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) y el Instituto de Seguros Agropecuarios (ISA) estuvieron este lunes recorriendo algunas parcelas afectadas para realizar las evaluaciones pertinentes y ver que se puede aún salvar.
Arístides Aguirre, jefe de la Agencia del Mida de Natá, puntualizó que aún no se puede hablar de pérdida total, solo hectáreas afectadas puesto que dependiendo de la situación se pueden salvar algunas parcelas y para ello el Mida estará vigilante para ayudar a los productores.

Indicó que según lo visto en las áreas inundadas hay parcelas a las que con el seguimiento apropiado y control fitosanitario pueden dar producción y solo hay algunas áreas mermadas pero hay que estar vigilante de la variación climática que ha sido revisada en la mesa agroclimática de la provincia.
Por su parte Javier Miranda, director ejecutivo del Mida Coclé, informó que desde que se suscitó la situación han estado monitoreando las afectaciones de las parcelas y este lunes se organizaron tres grupos para la inspección y poder realizar el censo de las áreas afectadas son Río Grande, El Caño y Natá, en donde hasta el momento de calculaban unas 30 hectáreas afectadas.
Indicó que junta al BDA y Al Isa se realizan las evaluaciones para enviar un informe al Ministro de la certera agrícola y ver que estrategias se definen para poder brindar apoyo a los productores afectados.

No obstante los productores no están muy convencidos de que en algunos casos puedan recuperar toda sus pérdidas, aseguran que por lo mínimo el que menos sembrado tiene ya ha invertido cerca de cuatro mil dólares pero hay otros que invirtieron tecnologías como riego por goteo cuyas bajas pueden alcanzar los 20 mil balboas.
Bladimir Andrión quien sembró un cuarto de hectárea de cebolla dijo sentirse perdido porque ahora es poco lo que pueden hacer y no saben realmente qué camino seguir, ya es tarde para iniciar de nuevo y lo que quedó tal vez no recuperen la inversión, por lo que esperan una ayuda del gobierno aunque sea con la semilla para esperar el próximo año.

José González otro de los afectados manifestó su molestia ya que según dijo la inspección de las instituciones no recorrieron todas las parcelas afectadas y ellos no pueden tomar decisiones sin haber visto cada una de las situaciones de los productores algunos perdieron más otros menos y otros difícilmente se podrán recuperar, por lo que pido seriedad y se visite parcela por parcela para brindar una ayuda cónsona a la realidad del productor.
Según registros del Mida solo en el área de Natá hay unos 146 productores de cebolla registrados los que hasta la fecha sembraron unas cien hectáreas de cebolla.




