Para reclamar justicia, familiares y amigos de Ángel Toribio, trabajador de 43 años de la empresa CALESA de Natá que murió hace exactamente 2 años en un accidente laboral, realizaron un piqueteo a las afueras de este sitio como señal de protesta ante la falta de avance en las investigaciones del caso, además de la nula información que se les ha brindado sin el otorgamiento de responsabilidades legales.
Desde ese 27 de enero de 2024, la familia de Ángel, ha estado llena de luto, incertidumbre y de impotencia, pues consideran que la empresa no se ha responsabilizado de ninguna manera ante la tragedia.

Aristides Toribio, hermano de la víctima, explicó que como ser humano merece que su muerte no quede impune, así haya sido un accidente, situación que ha dejado muy afectada a su madre, quien, aunque intenta ser fuerte, ha tenido recientes recaídas de salud.
Por su parte Mercedes Vega, representante legal de la familia, manifestó que se ha avanzado con la toma de declaraciones de testigos y que están a la espera de una diligencia de colocación de puntos desde finales de noviembre del 2025, pero que la empresa movió la máquina del incidente, y tras resultados de la misma, es que debe luego solicitar una audiencia de imputación de cargos a una persona que posiblemente podría ser responsable directo y a la empresa por homicidio doloso.
La abogada indicó que, de parte de la empresa, no se ha tenido ningún acercamiento, ni con la familia ni con ella, y reconoce que, ante el trágico incidente, no se ha tenido deferencia ni solidaridad por la pérdida de este trabajador que era cabeza de familia y que tenía más de 13 años de laborar allí, además que, al momento del accidente, la empresa estaba morosa en la Caja del Seguro Social, lo que ha retrasado el cálculo del porcentaje que le corresponde a su madre.
Ángel Toribio ya había cumplido con su turno la mañana de ese 27 de enero de 2024, cuando se le solicitó que cubriera un relevo del siguiente turno para dar mantenimiento a los rolos de una trituradora de caña, mismo que estaba apagado; al ingreso del trabajador, de repente, el equipo se activó, dejándolo atrapado perdiendo la vida de forma instantánea.
No se sabe quién activó el equipo o por qué dio la orden, pues se suponía que iba a estar apagado desde las 6 de la mañana hasta pasadas las 4 de la tarde.



