Escrito por EDILSA GONZALEZ el 13 de octubre de 2026
¿POR QUÉ SIGUE TEMBLANDO? LA CIENCIA EXPLICA LA ACTIVIDAD SÍSMICA RECIENTE EN PANAMÁ
Los sismos registrados recientemente han vuelto a poner sobre la mesa una realidad que durante años pudo pasar inadvertida: Panamá se encuentra en una región tectónicamente compleja y la actividad sísmica forma parte de su realidad geológica.
Pero ¿por qué ocurren estos movimientos?, ¿qué significan las réplicas?, ¿debemos preocuparnos si continúan?, ¿qué diferencia existe entre magnitud e intensidad? y ¿qué podemos hacer para reducir los riesgos?
El Dr. Luis Pinzón, doctor en Ingeniería Sísmica y Dinámica Estructural y magíster en Ingeniería del Terreno e Ingeniería Sísmica, explica que los terremotos son procesos naturales producto del movimiento constante de la Tierra.
La superficie terrestre está formada por grandes bloques llamados placas tectónicas que se desplazan lentamente. Estos movimientos generan esfuerzos que se acumulan hasta que pueden provocar una ruptura o desplazamiento repentino, liberando energía en forma de ondas sísmicas.
“No podemos evitar que ocurran, pero sí podemos estudiar dónde pueden producirse, cómo se propagan sus ondas y qué podemos hacer para reducir sus consecuencias”, explica Pinzón, becario de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), investigador ganador de convocatorias de Investigación y Desarrollo (I+D) y miembro distinguido del Sistema Nacional de Investigación (SNI).
Panamá sí tiene amenaza sísmica
Aunque históricamente ha existido la percepción de que Panamá no es un país sísmico, el Dr. Pinzón señala que el territorio se encuentra en un entorno donde interactúan las placas de Cocos, Nazca, Caribe y Suramérica, además de estructuras tectónicas asociadas al bloque o microplaca de Panamá.
Esa interacción genera esfuerzos que pueden activar distintos sistemas de fallas. Entre ellos menciona el sistema de fallas de Azuero-Soná, que se investiga como posible fuente del terremoto del 9 de octubre, así como otras estructuras identificadas en el país, incluidas las fallas de Pedro Miguel y Limón.
Con respecto al terremoto del 9 de octubre, el científico advierte que es necesario continuar analizando los registros sísmicos, las réplicas y los mecanismos focales antes de determinar con mayor precisión qué estructura y segmento se rompieron.
¿Por qué continúan las réplicas?
Que la tierra continúe moviéndose después de un terremoto de gran magnitud no constituye por sí solo un comportamiento inesperado.
Las réplicas son sismos que ocurren después del evento principal, generalmente en la misma zona de ruptura o en sus alrededores. Pueden presentarse durante horas, días, semanas e incluso meses.
Según el Dr. Pinzón, en Panamá ya se han registrado cientos de réplicas después del evento principal del 9 de octubre y esta cifra seguirá aumentando.
“Es importante comprender que esta actividad sísmica posterior es un proceso natural y esperado después de un terremoto de gran magnitud. No debemos alarmarnos por el simple hecho de que sigan ocurriendo réplicas, pero tampoco bajar la guardia”, sostiene.
El especialista recalca además un mensaje fundamental: no es posible predecir con exactitud cuándo ocurrirá una réplica ni cuál será su magnitud.
Por eso, si después de un sismo se observan grietas nuevas importantes, desprendimientos o deformaciones en una estructura, recomienda alejarse del área afectada y solicitar una evaluación técnica.
Magnitud e intensidad: no son lo mismo
Otra de las dudas frecuentes después de un terremoto es por qué un mismo evento puede sentirse con mayor fuerza en un lugar que en otro.
La respuesta está, en parte, en la diferencia entre magnitud e intensidad. La magnitud está vinculada con el tamaño del terremoto y la energía liberada en su fuente. La intensidad describe cómo se sintió y cuáles fueron sus efectos en un lugar determinado.
Esto significa que un mismo terremoto puede producir efectos diferentes dependiendo de factores como la distancia a la ruptura, las características del suelo, la forma en que se propagan las ondas y la vulnerabilidad de las construcciones.
De acuerdo con la información suministrada por Pinzón, el terremoto del 9 de octubre tuvo una magnitud de 7.7 según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Los sensores analizados en la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA) registraron aceleraciones máximas del terreno de 0.04 g en Ciudad de Panamá y 0.06 g en David.
El investigador aclara que estos últimos datos corresponden a mediciones instrumentales del movimiento del terreno y no a valores de intensidad macrosísmica.

El país también necesita más ciencia sobre los sismos
Los recientes acontecimientos también evidencian la importancia de que Panamá cuente con científicos y profesionales capaces de estudiar estos fenómenos desde diferentes disciplinas.
Sismólogos, geólogos, geofísicos e ingenieros especialistas en sismología, instrumentación sísmica, geotecnia e ingeniería estructural y sísmica cumplen funciones complementarias: unos contribuyen a comprender dónde y por qué ocurren los terremotos; otros miden el movimiento y estudian cómo el suelo lo amplifica o modifica; y otros analizan cómo responden los edificios, carreteras, puentes y demás infraestructura ante estos movimientos.

Panamá cuenta con cerca de 15 investigadores y técnicos involucrados en estas disciplinas. Para la Ing. Milagro Mainieri, directora de I+D de la Senacyt, contar con estas capacidades requiere un esfuerzo permanente.
“La capacidad de Panamá para entender la amenaza sísmica y prepararse ante ella se construye durante años de investigación, no solo en el momento de una emergencia. Detrás de cada análisis científico hay recurso humano formado, instrumentación especializada y conocimiento generado en el país y para el país. Por ello es fundamental seguir fortaleciendo las capacidades científicas de nuestro país para reducir riesgos, tomar decisiones informadas y construir un país más seguro y resiliente”, indica.
En ese esfuerzo, desde 2005, la Senacyt ha financiado más de 15 proyectos de investigación vinculados con sismología y estructuras sostenibles, además de apoyar la formación de recurso humano especializado.
Información compartida por Senacyt.