DAMGELA DE LEÓN
Hoy 6 de abril, la iglesia católica conmemora el jueves santo, día de la última cena de Jesús y según la tradición cristiana, momento en que se instituyó el sacramento de la eucaristía y, por ende, el sacerdocio.
Por ello, la diócesis de Penonomé, celebró la tradicional misa crismal en compañía del obispo, presbíteros, diáconos, vicarios, y la comunidad de fieles coclesanos en la Catedral San Juan Bautista.

Mediante la misa crismal, se da la bendición de los santos óleos, es decir, los 3 diferentes aceites utilizados a lo largo de todo el año en las parroquias, siendo el santo crisma, usado para ordenaciones, confirmaciones, bautizos y consagraciones de altares e iglesias; el óleo de los catecúmenos, usado para ungir a los que están preparándose para el bautismo, y el óleo de los enfermos, usado en el sacramento de la unción de los enfermos.
Edgardo Cedeño, Obispo de la Diócesis de Penonomé, explica la importancia de esta celebración para los católicos, ya que se conmemora los últimos momentos de Jesús con sus discípulos, por lo que invitó a participar de la misa del lavado de los pies en la noche, y de la procesión del silencio de los varones.

También extendió un mensaje a los fieles para esta Semana Santa, en donde les exhorta a edificar un proyecto de vida, basado en el amor a la vida, la naturaleza, la familia, los valores, la cultura y, sobre todo, a nosotros mismos.
Esta misa especial comprende una serie de ritos, y requiere de la participación de todos los párrocos de la diócesis, los cuales renuevan sus promesas sacerdotales, e invitan a los fieles de sus iglesias a acompañarlos.
El aceite en toda la Biblia ha tenido un valor muy especial, ya que con él se ungían a los reyes, profetas y sacerdotes, al igual que es un signo de fortaleza, de consuelo, de bendición, y de elección divina.



