DARÍO FERNÁNDEZ ALZAMORA
La difícil situación que se vive producto del alto costo de la canasta de alimentos, la energía eléctrica y prácticamente todo, podría estar trastocando la felicidad que caracteriza a muchas personas, modificando su conducta y aumentando sus niveles de estrés al máximo, convirtiendo la vida en la familia en una bomba de tiempo, lo que puede llegar incluso a perjudicar a la sociedad en general.
Según el psicólogo ÁLVARO MONTOYA, la situación puede traer como consecuencia problemas dentro de los roles sociales, laborales y familiares, modificando el desempeño regular que normalmente un individuo desarrolla, lo que puede traer conflictos con el entorno.
Problemas como abuso de bebidas alcohólicas, de drogas, cigarrillos, la falta de sueño por las noches al punto de no poder dormir, llanto fácil, problemas para levantarse en la mañana, también pueden interpretarse como consecuencias del estrés causado por el simple hecho de no poder hacerle frente al día a día por la situación económica y la falta de dinero.
El experto señala que dentro de las consecuencias que esto puede traer está que un individuo se aleje del hogar y prefiera estar más tiempo fuera de casa, para no escuchar a la pareja o a sus hijos pedir dinero y alimentos y no poder sacar plata del bolsillo para complacerlos, siendo esto de peligro porque puede incluso empujar a la persona a dedicarse a alguna actividad delictiva ya sea hurto, robo o venta de drogas.
Es por ello que los psicólogos recomiendan el autocuidado, el cual tiene que ver con el bienestar físico y psicológico, por lo que, si alguien descubre que padece algunos de los síntomas antes descritos, es indicativo que esa persona debe pedir ayuda profesional antes que la situación se salga de control.
Para ello se brinda atenciones sicológicas tanto en la Caja de Seguro Social como en el Ministerio de Salud, donde las personas pueden pedir la cita para que se reciba atención por parte de psicólogos expertos e idóneos para atender estos tipos de crisis.
El primer paso que hay que dar para poder sanar es aceptar que existe un problema, mismo que de no ser atendido a tiempo puede acarrear consecuencias mentales severas, e incluso puede causar accidentes cerebro vasculares indicó.



