EDILSA GONZÁLEZ ROCA
Diez años, lleva un grupo de familias de La Angostura, en Cañaveral de Penonomé, viviendo en condiciones precarias, sin servicios básicos y en la incertidumbre de no contar con un terreno propio donde vivir, a pesar de las múltiples solicitudes hechas a las autoridades del distrito, no han encontrado quien quiera ayudarlos.
El 5 de abril de 2014, varias familias de Cañaveral que no contaban con tierras donde vivir, decidieron ocupar terrenos municipales no legalizados cercanos al Río Zaratí en el punto conocido como La Angostura, eso sabiendo que otras personas se estaban adueñando de las tierras que el municipio a través de Acuerdo había decido solicitar para desarrollo turístico.

Cerca de 35 familias ocuparon las tierras, limpiaron el área y se dividieron los lotes, muchos de los cuales están ocupados por familias que a pesar de no tener agua, ni luz y mucho menos una carretera pasan allí sus días en medio de muchas dificultades, sin que las autoridades hagan nada por ellos.
Marlenis Morales, residente en el sector, cuenta que han sido diez años de lucha, de ir y venir, de tocar puertas ante las autoridades y de investigar el estatus de los terrenos que ha estado paralizado desde hace años, hasta que ellos mismos decidieron pagar un agrimensor que midiera el área y llevar ante la Anati el plano corregido para que avance la solicitud presentada por el municipio y lo han logrado.

Indicó que ya la dirección regional de la Anati les dijo que los planos y el expediente fue enviado al municipio por lo que ahora esperan que el Concejo Municipal a través de Acuerdo les pueda ceder los lotes para que todos puedan contar con la legalidad que les permita el acceso al agua y otros servicios.
Rosmery Morales, dijo que lo más importante para ellos es que legalicen y les cedan los lotes en donde viven porque actualmente aparecen como que no pertenecen a la sociedad porque están ilegales y por eso no les llevan agua, no les mejoran las calles, ni les ayudan en nada.

Más de una decena de niños y sus madres se ven en la necesidad de bañarse en el rio contaminado o a pesar de las crecientes producto de las lluvias y aunque saben que es insalubre no tiene otra opción, pues el dinero no les alcanza para cargar agua para lavar o bañarse, dijo Edith Ortiz, otra moradora del área.
El grupo de familias que ocupan las tierras solicitaron nuevamente esta semana cortesía de sala ante el Concejo Municipal para solicitarles les legalicen los terrenos y de esta manera como comunidad puedan gestionar los servicios básicos antes otras autoridades y poder mejorar sus casas con la seguridad de que son dueños de sus lotes.



