DAMGELA DE LEÓN
Mediante un acto simbólico se reinauguró la casa del campesino de Penonomé, que administra la Fundación Cristóbal Manuel Araúz, la cual desde pandemia había cerrado sus puertas.
Volver a habilitarla no fue tarea fácil, ya que, tras permanecer tanto tiempo en desuso, fue vandalizada y muchas de sus estructuras necesitaron más que pintura, lo que requirió de meses de trabajos.

Esta casa que nació como iniciativa de la municipalidad en el 2005, ha brindado albergue, alimento y atención a gran cantidad de personas que áreas apartadas que vienen a recibir atención médica al Hospital Aquilino Tejeira y que, por su condición, no pueden regresar a sus hogares.
Así lo explicó María Valdés de Araúz, quien dijo que su esposo fue parte del inicio de este proyecto y ahora ella sigue su legado, todo para apoyar a aquellas personas que han acudido al hospital y reciben diagnósticos o tratamientos que les impiden volver a sus hogares inmediatamente.

Por su parte, Cenia Aguirre, voluntaria y administradora de la Casa del Campesino, explicó que, para acceder a este lugar, solo es a través de fichas que se han entregado al Hospital para que ellos determinen la necesidad del paciente y su familiar, y una vez llegan, se les da albergue, alimento y calor humano.
Entre 20 a 25 personas pueden ser acogidas en la casa del campesino, sin embargo, la fundación pide a la comunidad penonomeña, unirse como voluntarios, ya que siempre hay algo en qué ayudar, puesto que, el amor al prójimo es el ideal principal de este proyecto que hoy sigue siendo vital para la comunidad.



