Con el objetivo de reducir desechos orgánicos provenientes del sector agroalimentario mediante procesos de ento-biorrefinería con la cría de la mosca soldado negra en Aguadulce, el Centro de Innovación y Transferencia Tecnológica de la Universidad Tecnológica de Panamá, realizó su lanzamiento de una planta piloto de bioconversión como parte de un proyecto de investigación científica financiado por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación por más de 90 mil balboas.
El proyecto, liderado por el doctor Pablo Montero, emplea larvas de la mosca para la conversión de alimentos en descomposición en fuente de abono, e incluso explora las posibilidades nutricionales de la propia larva.

El doctor Montero dijo que un día en la cocina de su hogar observó una particular larva, y al investigar determinó que se trataba de la mosca soldado negra, por lo que comenzó a identificar sus patrones en el proceso de desechos y su ciclo, por lo que estableció un marco de investigación y así solicitó el financiamiento de SENACYT.
Por su parte, Wedleys Tejedor, director del Centro de Innovación de Aguadulce, explicó que se trabaja con desechos orgánicos de supermercados, mercado público, restaurantes y panaderías, y que no sólo se aprovechan las larvas para transformar y generar compost sino también de las propiedades nutricionales de las larvas que contienen alto contenido de proteínas, hierro, grasas y minerales.

El proyecto mantiene en su planta los espacios para la cría de la mosca, el cual consta de un equipo de trabajo especializado en su comportamiento y que se estableció en junio del 2025, además de estudiantes tesistas quienes analizaron diversas condiciones del desarrollo y los beneficios de estos insectos.
La ento- biorrefinería consiste en aprovechar insectos para convertir residuos, por lo que el Centro tiene solicitudes de varios supermercados que desean ser parte del mismo.





