Escrito por DARIO FERNANDEZ el 23 de octubre de 2026
FAMILIA DE TOABRÉ DUERME EN UNA COCINA TRAS QUEDAR SU VIVIENDA DEBILITADA POR EL TERREMOTO
A dos semanas del potente sismo de magnitud 7.5, registrado el pasado 9 de octubre, una familia del sector de La Martillada, en el corregimiento de Toabré, distrito de Penonomé, continúa a la espera de una evaluación de su vivienda, que quedó estructuralmente debilitada por el movimiento telúrico.
La humilde casa, construida con bloques y mampostería, presenta daños que obligaron a sus ocupantes a abandonar las habitaciones y refugiarse en un anexo de madera que utilizan como cocina, ante el temor de que la estructura represente un peligro para sus vidas.

María Martínez, una de las residentes, explicó que en la vivienda habitan 11 personas, entre niños y adultos. Recordó los momentos de desesperación que vivieron durante el terremoto, cuando tuvo que decidir entre sacar a los niños y rescatar a su madre, una adulta mayor de 94 años.
La mujer relató que, mientras se encontraba en la cocina, observó cómo la vivienda se movía violentamente, al punto de compararla con una hamaca. En medio del temor y la desesperación, logró sacar a los niños y posteriormente rescatar a su madre, mientras partes del cemento comenzaban a desprenderse.
La familia permaneció aproximadamente media hora en el patio, sin poder sacar sus pertenencias. Desde entonces, las condiciones de alojamiento han cambiado por completo, ya que sus integrantes evitan permanecer dentro de las habitaciones afectadas.
Actualmente, sus hijas duermen en el área de la cocina junto a los niños, sobre colchonetas colocadas en el piso, mientras que María permanece en la sala con su madre, cuya cama fue trasladada a ese espacio.

Martínez manifestó su preocupación por las fracturas que presenta la vivienda, particularmente en una viga y en la parte delantera de uno de los cuartos, por lo que esperan que personal especializado realice una evaluación para determinar las condiciones estructurales del inmueble.
Al lugar llegó personal del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), que entregó ayuda humanitaria a la familia, consistente en alimentos, colchones, un servicio sanitario portátil para la adulta mayor y juguetes para los niños.
Sin embargo, más allá de la asistencia recibida, esta familia de 11 integrantes continúa esperando una evaluación técnica de su vivienda que permita establecer el alcance de los daños y las medidas necesarias para garantizar su seguridad.


